La última parada de nuestro recorrido por el sur de Islandia fue en
Hvolsvöllur que es una población de unos 600 habitantes.

Hace dos lunes estuvimos en esta granja de los alrededores de la población.

Nuestras sombras proyectadas sobre los campos.

Dormimos en esta habitación típicamente campestre. El granjero nos explicó que la cama la había realizado su abuelo.
Un simpático habitante de la granja que nos vino a saludar.

En esta época del año recogen el heno de los campos.

Islandia es un país de horizontes, y es fácil ver la puesta de sol.
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