martes, 7 de julio de 2009
Mentidero de Reykjavík. 3
En el supermercado hablamos con una cajera de origen filipino llamada Donna. Ella nos contó en inglés que lleva 8 años en Islandia, y que trabaja a tiempo parcial, además de estudiar negocios e idiomas. Nos explicó que ya habla islandés y que también había estudiado 3 años de español, porque su abuelo en Filipinas era de origen ibérico. Que en Islandia muchos niños estudian español para ir luego a Barcelona o Benidorm, divertida asociación, y que ella viajaría el año próximo. Según ella el español era fácil de estudiar por la sencillez de su gramática, y que lo más difícil era entender a un nativo. Como la vi con tanta determinación, y me gusta ayudar, me animé a hablarle en la lengua de Cervantes, pero creo que la asusté un poquillo, eso sí, al final se arrancó con un tímido adiós.
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I am amazed how international Iceland is. I am really surprised that there are Fillipino's settling there. Is it the pace of life, the rather special setting, the only place that will take them or what? Perhaps it is just a really special place. It does seem to have a kind of magic.
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