domingo, 28 de junio de 2009
Casi 24 horas cumplidas en el confín del mundo
El avión despegó de Barcelona a las 23:30 del 27 de junio. En la sala de espera del aeropuerto nos cruzamos con nuestras queridas home exchange Erna y Eva, así que pudimos saludarlas. Justo antes de embarcar, primer pequeño contratiempo, habíamos olvidado las llaves de nuestra nueva casa en Reykjavík (solución en próximos post). Vuelo perfecto en Icelandair con zumito y café incluidos. La llegada a la 1:35 de la mañana del 28 de junio hora de Islandia (3:35 hora de Barcelona) fue emocionante. Islandia en la aproximación desde el aire nos mostró su misterio, tierra volcánica y humeante envuelta por claridad nocturna. Trayecto de unos 45 minutos en autobús semivacío de Keflavík (aeropuerto) a Reykjavík (destino final) Increíble paisaje de otro mundo vigilado por el sol que no se oculta. CURIOSO: El autobusero carga las maletas y se baja en cada parada para entregarlas. La mayoría de las personas del autobús se alojaron en hoteles o guesthouses (casas de huéspedes), a nosotros nos esperaba algo diferente, un HOGAR.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me ha encantado lo de las llaves... quiero saber cómo habeis conseguido entrar en la casa!
ResponderEliminarA nosotros sí que nos encantó cuando nos dimos cuenta de su ausencia ;-)
ResponderEliminar